¿Cómo afecta el cannabis a tu cerebro?

Published :
Categories : Marihuana medicinal

¿Cómo afecta el cannabis a tu cerebro?

El cannabis contiene más de 80 cannabinoides que actúan sobre el cerebro y el cuerpo humano de diversas maneras. Descubre cómo el CBD y el THC afectan a tu cerebro.

¿CÓMO AFECTA EL CANNABIS A TU CEREBRO?

PRIMERO, UN POCO DE INFORMACIÓN SOBRE EL SISTEMA ENDOCANNABINOIDE

El sistema endocannabinoide se encuentra en el cerebro, el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico. También hay numerosos receptores cannabinoides en el intestino y la musculatura lisa. El sistema endocannabinoide desempeña un papel muy importante en la homeostasis, manteniendo un funcionamiento interno saludable. Regula de forma activa el estado de ánimo y la memoria, así como la fisiología y la sensación de dolor, el apetito y la salud en general.

Hay dos principales receptores cannabinoides: CB1 y CB2.

CB1: estos receptores se encuentran principalmente en el cerebro y el sistema nervioso central. También existen en otros órganos y tejidos conectivos. El fitocannabinoide (phyto = planta) THC y el endocannabinoide (endo = desde dentro) anandamida, se unen a este receptor. La activación del receptor CB1 por la anandamida produce una sensación de felicidad. La activación del mismo receptor por parte del THC induce el subidón asociado con el cannabis.

CB2: estos receptores se encuentran principalmente en el sistema inmunitario y estructuras circundantes de los seres humanos y otros mamíferos. Son los responsables de la modulación de la respuesta inmune, y su estimulación cataliza los efectos antiinflamatorios del cannabis. La inflamación es a la vez síntoma y causa de muchas enfermedades. La activación del receptor CB2 produce una respuesta inmunitaria. La estimulación de los receptores CB2 del cerebro ha demostrado tener efectos ansiolíticos. También se ha observado que ayuda a regular el sueño y reduce los efectos del estrés ambiental.

PARTE 1: EL SUBIDÓN

Subidón, colocón, amarillo, ciego o apalancamiento son algunos de los numerosos términos que se emplean para referirse a los efectos del cannabis. Es sabido que cuanto más THC tenga una planta, más fuerte son sus efectos. Este cannabinoide psicoactivo también interactúa con otros cannabinoides no psicoactivos para producir el "efecto séquito".

Pero ¿qué ocurre en tu cerebro cuando te colocas?

Antes de adentrarnos en la parte biológica, ¿cuáles son los efectos del cannabis? El más común es la euforia, que es una sensación de emoción y alegría intensas. La reducción del estrés y la ansiedad y una percepción alterada del tiempo y el espacio, también son efectos bastante comunes. Además, se puede experimentar una mayor sociabilidad, un aumento de la concentración y la locuacidad y, a veces, paranoia. Dependiendo de la variedad y el cerebro, cada uno de estos efectos se puede manifestar con una mayor o menor intensidad.

ANANDAMIDA: EL CANNABINOIDE DEL CUERPO

El sistema endocannabinoide es un descubrimiento relativamente reciente. El endocannabinoide anandamida fue identificado en la década de los noventa. Se trata de un neurotransmisor ácido graso cuyo nombre procede de la palabra sánscrita para referirse a la alegría, el gozo y el deleite. También se le ha llamado la "molécula de la felicidad".

Antes del descubrimiento de la anandamida se creía que el subidón del cannabis era causado por una gran abundancia de dopamina en el cerebro. La dopamina es un compuesto relacionado con el bienestar y la recompensa, que libera el cerebro y que afecta a la corteza prefrontal y a los ganglios basales. Esto también ocurre con muchas otras sustancias, como, por ejemplo, la cocaína y las anfetaminas. Sin embargo, los estudios recientes están demostrando que esta suposición es incorrecta con respecto al cannabis.

Tanto la anandamida como el THC se unen a los receptores cannabinoides CB1 y CB2. La unión con los receptores CB1 es lo que genera sensaciones de felicidad. Pero la anandamida se descompone muy rápido, por lo que la alegría no dura mucho. El THC se une al mismo receptor, pero se metaboliza más despacio, produciendo una sensación de felicidad más duradera.

Cuando ingieres cannabis, fumando, vapeando o comiendo, el THC se une a los receptores de las neuronas como una llave a una cerradura, ordenando al cuerpo que haga algo. El objetivo en este caso es crear una sensación de felicidad. El chocolate, el yoga y correr (euforia del corredor) causan un efecto parecido.

NO A TODO EL MUNDO LE GUSTA COLOCARSE

Para confundir un poco las cosas, el THC tiene un efecto bifásico. Cuando se consume en cantidades adecuadas, predomina la sensación de felicidad. Pero si se consume en exceso, puede inducir el efecto opuesto, que es cuando aparecen la paranoia, la ansiedad y el desasosiego. En general, cuando se consume cannabis, la mayoría de la gente experimenta una sensación de felicidad. Pero una de cada cinco personas siente todo lo contrario.

La enzima natural FAAH desactiva la anandamida. Algunas personas están genéticamente predispuestas a una menor producción de FAAH. En ellas, la anandamida se descompone más lentamente, por lo que suelen estar más relajadas. Para estos individuos, el consumo de cannabis puede tener un efecto paradójico. En lugar de experimentar alegría, experimentan ansiedad o angustia, y son menos propensos a consumir cannabis con fines recreativos.

¿Cómo afecta el cannabis a tu cerebro?

PARTE 2: EFECTO TERAPÉUTICO

El THC y el CBD (cannabidiol) son dos de los más de 80 cannabinoides del cannabis. Hasta ahora, son los que mejor entendemos, y ambos han demostrado tener valor terapéutico.

Δ-9-TETRAHIDROCANNABINOL

El consumo de dosis bajas y moderadas de THC tiene otros efectos además de la euforia que persigue el consumidor con fines recreativos. Algunas de las acciones beneficiosas que produce son:

• Mejora el estado de ánimo y relaja
• Combate el insomnio
• Bloquea la percepción del dolor
• Reduce las náuseas
• Estimula el apetito

El efecto bifásico del THC significa que, en dosis bajas o moderadas, posee una ventana terapéutica eficaz. Las dosis altas pueden producir el efecto contrario al deseado. Por ejemplo, en el tratamiento del dolor crónico, la mayoría de los estudios indican que las dosis moderadas de THC alivian el dolor, mientras que las dosis altas exacerban su percepción. Lo mejor es seguir las indicaciones del médico a la hora de someterse a un tratamiento complementario a base de marihuana.

CANNABIDIOL

El CBD es el primo no psicoactivo del THC; de hecho, el CBD modera los efectos del THC. El cannabidiol ha demostrando tener el valor terapéutico más prometedor de todos los cannabinoides descubiertos hasta la fecha. Actúa de distintas maneras y ha demostrado ser muy beneficioso para combatir diversos problemas que afectan al ser humano.

• Actúa sobre el hipocampo del cerebro estimulando la neurogénesis (creación de nuevas neuronas) y mejorando la memoria y el manejo de la ansiedad.

• Existen pruebas que indican que el CBD bloquea los receptores opioides. Esto hace que el cannabis sea un posible tratamiento para la adicción a los opiodes, a través de la reconfiguración del sistema de recompensa del cerebro.

• El CBD inhibe la recaptación y el metabolismo de la anandamida, aumentando el nivel de endocannabinoides naturales del cuerpo. Este efecto prolonga la sensación de bienestar.

• La ciencia ha demostrado que el CBD puede actuar como un antiepiléptico, y proporciona un efecto positivo en otras enfermedades espasmódicas como la esclerosis múltiple.

• El CBD se une al receptor TVR1, que ayuda a regular la temperatura corporal, la inflamación y la tolerancia al dolor. La utilización de CBD para el tratamiento del dolor crónico es de particular interés para los investigadores.

• En un estudio de 2011 en el que se analizó el CBD en comparación con un placebo, se observó que también posee un efecto ansiolítico.

• El CBD actúa como un neuroprotector y podría ser eficaz para la prevención de enfermedades neurodegenerativas.

La ciencia sigue investigando la eficacia de los tratamientos con CBD para toda una serie de trastornos, como la esquizofrenia y otras enfermedades psicóticas, la diabetes tipo 2, la enfermedad intestinal inflamatoria, y ciertos tipos de tumores.

El apasionante mundo del cannabis como medicamento se está abriendo camino a medida que desaparece el fantasma de la prohibición. Se necesitan más estudios detallados sobre la función del sistema endocannabinoide y cómo le afecta el cannabis. El cuerpo y el cerebro humanos son máquinas orgánicas tremendamente complejas sobre las que la marihuana actúa de varias formas beneficiosas. Tal vez cuando entendamos mejor estas acciones, el cannabis perderá su estigma negativo en todo el mundo.