Cómo secar y curar la marihuana

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Categories : El cultivo de marihuana

Cómo secar y curar la marihuana

Has invertido mucho cariño en tu cultivo de marihuana y esperado pacientemente a que madure. Una vez que los tricomas hayan alcanzado la madurez deseada - llenos de resina y potencia - ya puedes podar tus plantas y comenzar el proceso de secado y curado.

Este proceso comienza en el momento en que cosechas tus plantas y finaliza cuando se elimina toda la humedad. Los cogollos completamente secos no se pueden curar más, y es imposible volver a reiniciar el proceso de curado mediante la rehidratación.

Hay un montón de variables, y esta etapa es muy importante para el sabor y la potencia del producto final. Te has esforzado mucho en el cultivo de tu cosecha, y apresurarse en esta parte podría afectar a los terpenoides y cannabinoides de tus plantas, haciendo que tengan un sabor a heno o pino, y no querrás que esto ocurra. En vez de acelerar el proceso de curado para poder fumar tu marihuana cuanto antes, ten un poco de paciencia, y obtendrás un producto final de calidad del que te puedas sentir orgulloso.

LA PODA

La podaAntes del secado, dale a tus cogollos una buena manicura. Poda toda materia vegetal innecesaria y recorta los tallos de manera que cada rama tenga un par de centímetros. De este modo, podrás colgarlos con una pinza o atarlos con un poco de hilo.
Las hojas contienen clorofila, lo que afecta al sabor del producto. Es muy importante eliminar tantas hojas grandes como sea posible. Es más fácil podar los cogollos cuando la planta está húmeda, ya que su follaje estará aún rígido y será más fácil distinguirlo de los cogollos.

Lleva a cabo la cosecha en un cuarto bien iluminado, con una mesa y una silla. Siéntate con la espalda recta, usa unas buenas tijeras y descansa de vez en cuando. Es una tarea larga y tediosa que puede llevarte varios días. Si has cultivado una planta rica en tricomas, como nuestra Super Silver Haze Autofloreciente, puedes utilizar los recortes de las hojas para hacer hachís o comestibles.

SECADO DE LOS COGOLLOS

Secado de los cogollosEl siguiente paso es secar los cogollos. El objetivo del secado es ayudar a que la humedad del interior del tallo y del centro de las flores extraiga todos los azúcares y resinas de la planta. Estos rezumarán y se cristalizarán por todo el cogollo a medida que se seca. La temperatura y la humedad son fundamentales en esta etapa - si hace demasiado calor, el exceso de azúcar se evaporará.
Si hay demasiada humedad, podrían desarrollar moho. Si tu zona de secado es demasiado fría, los vasos arteriales de los tallos se estrecharán, restringiendo el flujo de resina al exterior de los cogollos.

Hay numeroso métodos complicados para secar los cogollos con rapidez, y algunos implican la adquisición de costosos equipos, pero el que usan la mayoría de los cultivadores de la vieja escuela, es simplemente colgar los cogollos en la oscuridad y dejar que se sequen poco a poco. Los métodos de secado que utilizan calor podrían quemar los cannabinoides activos, y poner las plantas en contacto directo con una pantalla o un medio de secado, también puede afectar al sabor. El aire fresco es la forma más pura y natural de eliminar el agua de la materia vegetal, y por eso se cuelgan.

El secado rápido es uno de los errores más comunes de cultivadores impacientes. El objetivo es secarlos de forma uniforme y lenta. El principal beneficio del secado lento es que permite una descomposición controlada de la clorofila. Los lotes ricos en clorofila tienen un aroma terroso que afecta al sabor, y pueden tener un humo demasiado acre cuando se fuman.

Una vez que los cogollos estén cosechados y podados, cuélgalos en un lugar seco y completamente oscuro. Es importante que haya un poco de aire, para evitar que se forme moho. Pero es recomendable que éste se mantenga al mínimo. Si el aire sopla directamente sobre las plantas, afectará al ritmo con el que se evapora la humedad, impactando el nivel de THC y haciendo que el humo sea más acre.

Hay que secarlos en la más completa oscuridad, ya que la fotosíntesis aún puede ocurrir si las plantas cosechadas se exponen a la luz. Esto también afectará a los cannabinoides de la planta, envejeciéndolos y alterando su efecto.

Después de colgar los cogollos boca abajo durante una semana, coge un cogollo pequeño y apriétalo entre los dedos. Deberá estar completamente seco, pero no tanto como para que se rompa o se desmigue al apretarlo. Los tallos más grandes deberán seguir siendo flexibles, y los más pequeños se deberán romper fácilmente con los dedos. Cuando arranques un cogollo del tallo, deberá separarse de él sin dejar un hilillo. Estos "hilillos" indican la presencia de agua en el material vegetal, y significa que aún falta mucho para que los cogollos estén listos.

ENVASADO

EnvasadoEl siguiente paso es almacenar los cogollos en frascos. Colócalos en frascos de vidrio de boca ancha, o en tarros pequeños si no puedes conseguirlos. Los frascos grandes tienen más espacio para la humedad y tienden a fomentar la aparición de moho. Asegúrate de que tus tarros se cierren bien - por experiencia sabemos que los frascos con un anillo de goma no funcionan bien. Lo mejor es usar frascos de conserva de vidrio con boca ancha.

Llena ¾ del frasco con marihuana, para que haya un poco de aire. Cuando agites el frasco, los cogollos deberán moverse. Asegúrate de que estén completamente secos para que no se peguen y que no se forme moho. Si queda algún cogollo húmedo, cuélgalo otra vez para que se seque.

Abre los frascos una vez al día para que tengan aire fresco y para vigilar el nivel de humedad. Ten paciencia - cuanto más esperes, más sabrosa y potente será tu marihuana. Cada día deberán oler un poco más a marihuana. Si en un momento dado huelen a amoniaco, quiere decir que están demasiado húmedos y tendrás que quitar la tapa hasta que se acaben de secar. Agita los frascos diariamente para controlar la humedad, comprobar que no haya zonas húmedas y asegurarte de que los cogollos no se peguen entre ellos.

Si quieres hacerlo con más precisión, hay una herramienta muy útil llamada higrómetro - que te permite conocer la humedad relativa (HR) de cada frasco. Lo ideal es una humedad del 60-65% - en nuestra experiencia, es con la que se obtienen los resultados más profesionales.

A veces, los cogollos que parecen secos cuando se envasan, vuelven a estar húmedos al comprobarlos unas horas más tarde. Los cogollos "sudan" en su nuevo entorno - la humedad del centro del cogollo se ha filtrado al resto de la flor. Quita la tapa para que se sequen.

DESPUÉS DE TODO EL TRABAJO ...

Marihuana curadaDespués de una o dos semanas, tu marihuana deberá estar perfectamente curada y lista para fumar. Para saber si está lista, abre un cogollo por la mitad y dobla el tallo del centro con los dedos. Si se rompe con facilidad, está completamente seco. Asegúrate de guardar la marihuana en un recipiente opaco y hermético. Los cogollos bien curados y almacenados de una variedad de calidad, como nuestra Amnesia Haze XL Autofloreciente, pueden conservar su sabor y potencia durante años.

¡Y eso es todo! Esperamos que estés satisfecho con los resultados, y te deseamos mucha suerte en tus cultivos futuros. Acabamos de usar esta técnica para curar un poco de Choco Candy, y está delicioooooooosa :).