Marihuana macho o hembra: cómo distinguirlas

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Marihuana macho o hembra: cómo distinguirlas

Nadie quiere dedicar tanto tiempo y esfuerzo a cultivar unas pocas plantas de marihuana, para acabar viendo cómo producen semillas en lugar de cogollos. Aprender a distinguir el sexo de una planta de cannabis es vital para esto.

El cannabis es una planta dioica. Esto significa que cada planta crece con órganos reproductores masculinos o femeninos. Ser capaz de diferenciar entre ambas es un conocimiento fundamental para el cultivador de marihuana, ya que evitar la polinización de las hembras es clave para conseguir cogollos grandes y cargados de resina. Cuando el cannabis es polinizado, sufre diversos cambios para prepararse para la producción de semillas, lo cual es un problema cuando se planta para uso recreativo o terapéutico. Si el cannabis no es polinizado, los cambios hormonales que experimenta para intentar mantener las flores vivas durante el mayor tiempo posible se traducen en esas resinas psicoactivas tan deseadas.

EL SEXO DE LA MARIHUANA

El cannabis suele dar pistas sobre su género mucho antes de entrar en el mismo ciclo de floración, desarrollando indicios entre las 3 primeras semanas tras el cambio al ciclo 12-12. Ambos sexos se empiezan a desarrollar de la misma manera. Ocultos debajo del nacimiento de las hojas, donde la rama sale del tallo aparecen unos pequeños bultos. Cuando estos nódulos se van desarrollando, adoptan características distintas. Si las detectas al principio del ciclo de floración, puedes determinar el sexo y asegurarte de que los machos son retirados de forma segura antes de que puedan alterar tu cosecha.

En la planta masculina, esta protuberancia se convierte en un tallo con rayas suaves, algo así como un melón en miniatura, para entendernos. Desarrollará un fino hilo arrugado y caído hacia abajo, típico de los órganos masculinos. Esas sutiles rayas, al crecer, se convierten en las uniones entre los pétalos que se abren saliendo de esos bultos, recordando a una pequeña flor blanca. Colgando de las vainas abiertas encontramos estambres cubiertos de borlinas llenas de polen. En cualquier caso, en este punto ya se ha liberado polen, por lo que aprender a identificar el sexo a tiempo es primordial.

En las plantas femeninas, los nódulos iniciales se abren delicadamente y al principio parecen puntas de hojas dobladas. Las hembras tienen una bráctea o cáliz que es una glándula con forma de lágrima abierta a la mitad, típica del órgano femenino. Por esa abertura se despliegan dos pistilos blancos o amarillos. Comúnmente conocidos como pelos, están recubiertos de una resina transparente y pegajosa.

SIN ERRORES CON LOS ESQUEJES

Las diferencias entre los sexos cuando se cultiva en interior no son tan obvias como en los cultivos de exterior. Una forma segura de establecer el género de tus bebés es clonarlas todas. Etiqueta claramente los clones y las plantas madre. Una vez han arraigado, dales un ciclo de luz 12-12 y deja que la naturaleza siga su curso. Haciendo esto lo antes posible, conseguirás sustituir los machos con más hembras clonadas. Si estás utilizando podas FIM o RIB, un buen truco es esperar un poco tras el primer corte, teniendo así suficientes ramas para hacer dos clones y seguir cortando. Fuerza la floración de uno y desarrolla el otro con el resto de tus plantas. De esta manera tendrás sustitutas para las macho si fuese necesario. Tu cultivo no se verá comprometido y no tendrás una gran pérdida en tu producto final. Mejor algunas plantas más pequeñas, que ninguna en absoluto!

HERMAFRODITAS

En ocasiones, una planta de marihuana puede salir hermafrodita. Estas plantas bisexuales tendrán partes reproductivas tanto masculinas como femeninas.

A no ser que tengas muy buena vista y mucho tiempo libre, arrancar las partes masculinas para "castrar" la planta es un auténtico coñazo, así que simplemente deberías descartarla. Más avanzadas en el ciclo de floración, las hermafroditas son lo peor. No hay palabras para describir lo horrible que es encontrarte un día con algunas flores abiertas dentro de un cogollo aún sin madurar pero con granos en su interior. La planta ha interpretado que ha sido fertilizada y reducirá la producción de resina en el resto de flores a su alrededor, potenciando los cambios hormonales y químicos necesarios para la obtención de semillas.

Es importante vigilar la aparición de nódulos masculinos durante todo el período de floración, para quedarnos tranquilos.

Saber lo que estás cultivando es una parte fundamental de la producción de marihuana. Conocer los síntomas iniciales del sexo te permitirá asegurarte de que consigas cogollos en cada plantación. Hay suficientes partículas en un sólo nódulo de polen para fertilizar centenares de plantas. Los cultivadores de exterior deberían estar atentos y vigilar, no sólo su propia plantación, sino otras a kilómetros de distancia. Sea cual sea tu situación, aprender a detectar y retirar machos es vital, de lo contrario sólo conseguirás semillas!